Mar González Pérez

Mar González Pérez


Me acuerdo que en la clase había una caseta de juguete, nos encantaba jugar en ella. Cuando salimos al patio, vimos que aquello estaba lleno de tierra para jugar; solo fue cuestión de unos días y la llamábamos “chocolate”.

En esos tiempos, teníamos un profesor de Inglés que se llamaba Pepe, era súperdivertido, tenía una guitarra y con ella tocaba canciones y nos daba lentejas fritas.




MI PASO POR EL COLEGIO


Yo llegué a este colegio cuando tenía tres años. Iba a mi primer día de cole muy contenta porque conocería a más niños y niñas de mi edad y a profesores y profesoras que me enseñarían mucho.

Me acuerdo que en la clase había una caseta de juguete, nos encantaba jugar en ella. Cuando salimos al patio, vimos que aquello estaba lleno de tierra para jugar; solo fue cuestión de unos días y la llamábamos “chocolate”.

En esos tiempos, teníamos un profesor de Inglés que se llamaba Pepe, era súper-divertido, tenía una guitarra y con ella tocaba canciones y nos daba lentejas fritas (las llamábamos ”fried lentils”).

En Primero y Segundo nos tocó una profe muy buena llamada Carmen. También nos gustaba mucho la profe de Plástica, nos enseñaba técnicas muy “guays”. Recuerdo que unas amigas y yo nos inventábamos obras de teatro y en fin de curso las interpretábamos.

En Tercero se fue del colegio Ana, la profe de Plástica. A todos nos dio mucha pena, mis amigas y yo le hicimos muchos dibujos. Ese año nuestra tutora fue Tema. Ella era buenísima con nosotros. Cuando decíamos las tablas de multiplicar bien, nos daba gominolas. También nos llevaba al aula medusa, veíamos películas divertidas y comíamos cotufas. A final de curso creamos una cooperativa, vendimos muchísimo y con el dinero ganado hicimos una chuletada en el monte con Tema y nuestros padres. Me encantó, porque hicimos dos casetas muy grandes con las ramas que se caían de los árboles. ¡Fue un curso estupendo!

En Cuarto fue todo muy normal... menos una cosa: cuando se acabaron las clases, Tema les propuso a los padres hacer una salida. Tras una reunión se decidió que sería en el sur, a ver cetáceos y delfines. Después, fuimos a la playa, allí comimos y jugamos mucho.

En Quinto le hicimos una fiesta sorpresa a Tema porque nos enteramos de que se iba a otro cole. A todos no entristeció la noticia, pero nos divertimos en la fiesta.

Al pasar a Sexto, nuestra tutora fue Ana María. En ese curso hicimos unas veinte excursiones muy variadas. Hicimos una a un velero, otra a La Gomera y “el viaje a Asturias”. Fue el mejor fin de curso que podría haber tenido nunca.

Mi paso por este colegio no lo cambiaría por nada, tampoco todas las vivencias con todos mis compañeros y compañeras.

La verdad es que no sé muy bien lo que quiero ser de mayor porque hay muchas profesiones, me imagino que lo decidiré más adelante.











No hay comentarios:

Publicar un comentario